

Cierto
es que ha existido desclasificación de archivos relacionados con el fenómeno
OVNI por parte del Ejército del Aire Español, , pero eso no quiere decir que
todo haya salido a la luz o que todo haya sido expuesto sin traba u objeción
alguna, de hecho, el coronel oficial encargado de la desclasificación de
expedientes OVNI del E.A. declaró en un programa televisivo dirigido por Javier
Sierra que él desclasificó únicamente los documentos contenidos en el
interior de una caja.
Hay
quien se ofusca al escuchar este punto de vista, pero lo cierto es que a nadie
se le pasa por alto que la información es poder, y el poder no se reparte
alegremente. Pienso que es de tontos creer que una institución oficial levante
todo el secreto de sus actuaciones sobre un
campo tan escurridizo y comprometedor como es el de los “no
identificados”, máxime si tenemos en cuenta que en ocasiones ha sido
ridiculizado por ellos mismos y en otras no ha sabido poner solución a un
suceso que ha podido situar en grave peligro a tripulantes, pasajeros y testigos
de éstos desconocidos artefactos.
Aún
con todo ese halo de control sobre todo, también efectúan chapuzas como las
hacemos todos (quien no las haga que levante la mano por favor), y de la misma
forma que NASA perdió hace un año sus cintas video del primer alunizaje, el
oficial encargado de la desclasificación el actual general del aire Angel B.,
declaró que los expedientes iban “en una caja, la cual se encargó al
Mando Operativo del Aire, el análisis de la documentación que había en ella
para ver si se podía desclasificar o había algo que censurar en una posible
desclasificación...se desclasificó todo lo que estaba en la caja”. Ya
ven, los expedientes militares en una caja ¿sería de zapatos o de galletas?
Quizá
la razón por la que no se desclasificaron más expedientes fue simplemente el
tamaño de la caja que debía revisar el encargado de
tal tarea, el ya fallecido general Angel B.
Pero como el asunto es más
serio que eso, les muestro algunos casos de OVNIs que han puesto en peligro a
personas comenzando, para refrescar la memoria, las declaraciones del actual
coronel del Ejército del Aire Fernando C.[1][1], haciendo referencia al OVNI
triangular avistado sobre Motril, Málaga, el 17
de
noviembre de 1979, avistamiento interceptado por un cazabombardero Mirage F-1
pilotado por un compañero suyo, el cual sufrió una embestida del misterioso
objeto, chamuscando y haciéndole saltar remaches de una de sus alas. Imaginen
si a éste piloto militar alguien le insinúa que aquello que casi lo derriba,
no era más que una ilusión de su mente.
Subida al EVA 5 en el año 1998
Otro
ejemplo es el tan renombrado “Caso Manises” en cuyo expediente
desclasificado por el Ejército, el juez instructor del caso estableció que
“se confirma la existencia de un tráfico no identificado en la zona de
procedencia desconocida”, un tráfico que realmente eran cinco, todos ellos
detectados a unas alturas entre los 9.000 y 11.000 pies[2][2] por los radares militares del
Escuadrón de Vigilancia Aérea número 5, ubicado sobre la cima del monte
Aitana, en Alicante. He de decirles que uno de los oficiales en jefe de la base,
me trasladó los comentarios que su antecesor, quien había vivido en primera
persona el aparatoso suceso le hizo llegar.

De este modo, el comandante en
jefe del EVA 5 si bien no entró en detalles en cuanto a la procedencia u
origen, pudo confirmarme la existencia de esos cinco ecos no identificados, no
siendo resultado del fallo de los aparatos o inexactitud de los radaristas.
Desde
luego, aquella noche la incapacidad material del Ejército del Aire para dar
respuesta y ayuda a un avión comercial que necesitaba de su socorro quedó
patente cuando el comandante del vuelo JK-297 tuvo que abortar su vuelo a la
altura de Valencia.
Como siempre, algunos tipos
trataron de enfangar el
asunto
ridiculizando con
sus pueriles ideas e insultantes teorías, a los
profesionales del aire, a quienes se encargan de la defensa nacional, y a otros
muchos que estaban en tierra observando el suceso. El jefe del EVA 5 me adjuntó
una opinión extraoficial en la que descartaba que aquel suceso fuera producto
del fallo de apreciación por parte de la tripulación de avión afectado, que según
algunos mentecatos, habrían confundido las llamaradas de Escombreras, Tarragona
o Argelia con OVNIs.
Pero
no quedó ahí la cosa.
Éstos
OVNIs trataron de ser interceptados por el entonces capitán Fernando C., quien
efectuó una salida de emergencia a bordo de un caza F-1, los persiguió durante
cincuenta minutos, tiempo para disponer su avión a 1,6 veces la velocidad del
sonido, no detectar los OVNIs ni con microondas ni con infrarrojos, recibir señales
no identificadas en su baliza de emergencia y lo peor de todo, activarse su
sistema de defensa radar frente agresiones por misiles, todo motivado por
aquellos desconocidos del aire, que aquella noche de noviembre dejaron su huella
en el recuerdo de muchas personas. Éste militar ha declarado que “aquello
parecía que tenía cierta inteligencia porque jugaba conmigo más de lo que él
mismo podía ir en contra de aquellos dos bichos” (sic)[3][3]
Hasta
ahora el peligro de ser afectados por la proximidad de un
OVNI parece ocurrir entre quienes emulan a Ícaro, pero ¿ocurrirá lo
mismo entre quienes están a pie de suelo?

En
mi anterior obra “Últimas Investigaciones OVNI” (publicada por ECU año
2003) expuse mis visitas al Escuadrón de Vigilancia Aérea número 5,
enclavado en lo alto de la sierra de Aitana, maravilla de la naturaleza
alicantina que con sus 1.558 metros sobre el nivel del mar, pueden encontrarse
especies vegetales endémicas, así como de un sinfín de parajes similares a
las de una epopeya épica.
Las
diferentes visitas, previamente concertadas, con los jefes del mencionado
destacamento militar, me permitieron reconocerlas como personas que con total
normalidad y amabilidad recibían tanto a quien escribe el presente artículo
como a los objetivos ufológicos que buscaba allí.
De
hecho, éste importantísimo enclave para la seguridad aérea española, es
proclive a observar “cosas” en el cielo a las que no pueden dar una
respuesta y tal como recoge el siguiente documento desclasificado, perteneciente
al dossier 6208VR del Mando Operativo Aéreo respecto a un avistamiento OVNI
sobre la Academia del Aire en San Javier, Murcia, en el que menciona
textualmente “...todos los controladores del EVA 5 tienen conocimiento de
estos hechos (avistamientos OVNI - nota es del autor) que se repiten con
alguna frecuencia...”
Durante
una de mis conversaciones se me facilitó una serie de expedientes todavía no
desclasificados por el Ejército del Aire español, obtenido de manos de un
oficial del mismo[4][4], documentos que han
permanecido velados por el dios del olvido durante décadas, informes oficiales
que recogían sin pelos en la lengua ni perjuicio alguno, escalofriantes relatos
de avistamientos OVNI cercanos a los testigos y que nada tienen que ver con
confusiones planetarias, llamaradas nocturnas de refinerías petrolíferas o
luces de helicópteros. Lean con interés lo que les trascribo y sean ustedes
mismos los que saquen conclusiones.
El
suceso aconteció en la zona técnica de radar Kansas, del Escuadrón de
Vigilancia número 5, ubicado sobre la cima de sierra de Aitana, a 1.558 metros
de altitud, en la madrugada del 27 de julio de 1975.
A
las cuatro de la madrugada es avisado el suboficial de guardia del servicio de
vigilancia del radar, sobre la existencia de unos puntos luminosos en el cielo,
que se movían a gran velocidad a un azimut sobre la zona técnica de 160º.
Los
militares entraron en contacto con los “AMIs” (controladores civiles que dan
rutas de vuelo) tanto de Alicante (El Altet) como de Barcelona (El Prat),
preguntando si existía algún tráfico aéreo en la ruta Barcelona-Alicante
teniendo respuesta negativa.
Momento
de la visita del autor al EVA5
Dichos
puntos luminosos se movían a diferente velocidad de lado a lado, de abajo
arriba y triangulando. Las distancias recorridas de lado a lado eran de hasta
cuarenta millas. Barriendo los OVNIs con el radar de altura, se observa que éstos
se mueven de 20.000 a 100.000 pies en menos de treinta segundos, es decir a una
velocidad de ¡¡4.300 km/h!!
Los
militares pudieron continuar comprobando que constantemente eran visibles, en
dirección a la isla de Benidorm.
Hicieron
una llamada al radar de Pegaso, en Torrejón de Ardoz para ver si ellos tenían
constancia de maniobras de la VI Flota Norteamericana en el Mediterráneo.
Posteriormente
los puntos dejaron paso con total claridad, a la aparición de un objeto
brillante moviéndose en una dirección aproximada de 360º y una altitud
estimada en más de 27.000 metros (los vuelos comerciales no suelen superar los
10.000 metros) que fue acompañado momentos después por otros tres puntos
luminosos de menor intensidad lumínica que el mayor, pero capaces de efectuar
evoluciones a gran velocidad. Notablemente uno de ellos iba dejando una estela
tras su paso y aunque en un principio parecía que se alejaba del resto, volvía
a ejecutar evoluciones de retroceso hacia el “grupo OVNI”.

microondas
radar y averiguar pruebas de su presencia, siendo vano su escudriñamiento,
excepto en la pantalla del radomo de altura el cual sí detectó presencia del
primero.
Los
allí presentes discutieron un rato sobre la identificación de tan extrañas luces
aeroespaciales, descartando con rapidez la explicación de un avión por tres
motivos: velocidad, rapidez de
giros y maniobras así como el tipo y extrema luminosidad desprendida por las
mismas. Alarmados por tan misterioso suceso, decidieron efectuar una llamada de
urgencia al capitán del EVA 5, quien ordenó un seguimiento visual y continuo
de aquellos OVNIs, prescripción que iba a abocarlos a un encuentro que no
hubieran querido jamás.
En
un momento dado, una de las luces desaparece de la visual y del campo radar, lo
que incitó a los controladores militares del EVA 5 a apostarse en la terraza de
la zona técnica del escuadrón de vigilancia aérea.
En
un momento el cabo primero empezó a gritar “¡¡por ahí, por ahí!!”. Los
dos sargentos radaristas no entendían bien aquellos gritos girándose hacia él
para preguntarle
por
ellos, momento en que contemplaron aterrorizados cómo de una vaguada, que se
encontraba a escasos cien metros emergía, sin previo aviso, un artefacto que en
completo silencio sobrevolaba el lugar a sólo veinte metros del suelo o quizá
hasta menos pues daba la impresión de que iba a chocar contra las vallas de
seguridad del perímetro militar y cuya altura no superaba los cinco metros.
Dicha
aterrorizadora aeronave, que emitía una especie de luminosidad similar a la de
una incandescencia, era un objeto ovoide[1][5], con forma de balón de rugby,
de nueve metros de largo y unos tres por su eje más corto.
De
su parte posterior visto desde la parte contraria a la de avance, aparecía una
especie de gran tobera cilíndrica si bien esta apreciación era simplemente
eso, y no la descripción de una de las partes del OVNI.
A
aquel ingenio aeronáutico no identificado no se le pudieron descubrir ventanas
o huecos, pero sí eran notables unas luces amarillas y rojas en forma de
“T” que, desde su parte superior, emitían destellos intermitentes.
Como
un espectro vagante, el OVNI pasó por debajo de los cables de un tendido eléctrico
de alta tensión, para girar a escasos metros dirección a los testigos,
deslizarse con sombría gracilidad entre el pequeño espacio que quedaba entre
los depósitos de gasoil de los generadores de urgencia y la casa-radomo del
EVA-5, y como un arrogante fantasma continuó su camino a sólo quince metros
por delante de los atemorizados y maravillados militares, quienes encorvados por
un acto reflejo de protección, advirtieron cómo emitió un sonido fuerte y
brusco, seguido de un flash lumínico intensísimo que cegó a un suboficial, el
cual sólo pudo escuchar las voces del cabo primero gritándole “¡ha
salido disparado rumbo hacia la costa!”.
Corrieron
hacia la sala de pantallas radar pero nuevamente aquella misteriosa máquina no
quiso dejar su presencia en las mismas, sólo el seguimiento visual en tan
instantáneo momento, sirvió para sospechar que había tomado rumbo hacia las
islas Baleares. Eran las cinco y media de la madrugada.
Horas
después el capitán del EVA 5 reunido con los testigos no podía sino
sorprenderse de las extraordinarias declaraciones de los dos militares, ante
cuyo relato fue incapaz de dar una explicación razonada y fundada de lo
acontecido aquella madrugada. Inmediatamente se procedió por ambas partes, a
elaborar un informe oficial y escrito sobre tan magno suceso.
Dos
días después de remitirse los informes al Ministerio del Aire, se personó en
el cuartel de Aitana y EVA 5, un teniente general quien tras entrevistar e
interrogar a los testigos, dio orden taxativa de guardar silencio y de
considerar que aquella noche “allí no había pasado nada”
contratiempo que no tendría comparación con la consecución de secuelas físicas
y psíquicas que posteriormente iba a sufrir el sargento testigo.
Aquel
“casual encuentro” lejos de convertirse en un asunto banal o curioso, pasó
a convertirse en una larga sintomatología de enfermedades como diabetes, vértigos,
diarreas y vómitos, hipertensión y afecciones coronarias de las cuales, más
de treinta años después, mantiene sin solución. Pero éste no ha sido el único
acontecimiento OVNI sobre el mismo Kansas-EVA 5

NOTA: donde dice alto de OVNI 3 metros, significa que el diámetro del resplandor era de 3 metros
se presupone que la altura del eje vertical del OVNI era de unos 5 metros
Meses
más tarde al relato del caso anterior, entre el nueve y el diez de octubre del
mismo 1975, volvería a sucederse otro hecho extraño.
A
las nueve y media de la mañana el controlador de vuelo de EVA 5 comprueba una
señal de radio en el dial de socorro aeromarítimo de 121,5 MHz [1][6], la cual toma por
interferencias.
Comunicando
a los técnicos de mantenimiento de la estación radar, éstos posteriormente
informan de no encontrar nada anómalo en los sistemas del microondas, situación
que le lleva a comunicarse con diferentes aeropuertos, como Alicante (El Altet),
Manises o San Javier (Murcia) desde donde le comunican a EVA 5 que ellos no
tienen dichas interferencias y por tanto, una vez descartado un problema técnico,
sólo podrían ser efectuadas por “algo” que les fuera cercano.
Al
medio día las enigmáticas interferencias cesan.
Tras
un tiempo observándola, la luz del OVNI empieza a parpadear de manera
aleatoria, apareciendo otra de tono verde y con forma de flecha, pareciendo
estar sita delante o encima de la blanca, la cual se estima a una altura de seis
a ocho mil metros.
Pensando
que podría tener alguna relación con las interferencias de la mañana del día
anterior, se procede a comprobar la frecuencia de 121,5 MHz, constatando
nuevamente la presencia de las mismas así como de encontrarse el mismo fenómeno
en el otro canal de socorro, reservado a 243.0 MHz.
Sobre
las cuatro de la mañana y debido a la aparición de nubes, el misterioso
avistamiento deja de poder observarse, si bien el misterioso sonido en los
diales de guardia[1][7], continuaron hasta las dos y
media de la tarde.
Quien
haya leído mi anterior libro, habrá comprobado que la zona alicantina de
Aitana, es prolija en avistamientos OVNI, aunque ello no signifique que estén
allí para cualquiera y a cualquier hora.
Lo
curioso es la presencia de una base militar, en éste caso, de un dispositivo de
vigilancia radar del ejército de aire, en cuyas cercanías como han leído, se
han paseado con total impunidad aeronaves desconocidas en numerosas ocasiones,
como sucedió nuevamente años después del misterioso “objeto con forma de
balón de rugby”, concretamente el 21 de mayo de 1981, cuando pudo observarse
otro OVNI en el EVA 5 cuyas evoluciones fueron recogidas por informe oficial que
tampoco ha sido desclasificado por el Ejército del Aire español, o por lo
menos no tengo información al contrario.

Aitana y EVA5, en la provincia de Alicante y Juanjo Benítez con el autor debatiendo sobre los documentos aquí mencionados
Ya
ven, cosas de EVA 5 “Kansas” donde por lo visto “los controladores (del
mismo) tienen conocimiento de estos hechos (OVNI) que se repiten con alguna
frecuencia” tal y como se transcribe en el expediente
6208VR,desclasificado por el Ejército del Aire.
Ahora
yo pregunto ¿cómo es que estas aeronaves pueden sobrevolar, sin ser
detectadas, enclaves que precisamente están para vigilar el espacio aéreo español?,
¿cómo pueden burlar la defensa y celo de un sistema radar comandado por
militares?, ¿cómo es que estamos indefensos ante éstas misteriosas aeronaves
capaces de producir interferencias en los sistemas de telecomunicación de
socorro y por ende, porqué éste aparente interés por los canales reservados
al auxilio aeromarítimo?
Ahora
bien ¿qué hacen desde los Estamentos Oficiales?.
Para
refrescarles la memoria, les diré que la opinión oficial del Ejército del
Aire es que “no emite juicios al respecto, sólo desclasificó en su
momento los expedientes”
Por
otra parte, el Ministerio de Defensa indica que “no se ha planteado adoptar
postura oficial al respecto...en la medida en que dicho fenómeno no supone hoy
en día una manifiesta amenaza a la Seguridad Nacional”
Desde el Gobierno de España, decidles que su opinión está supeditada a la dictada desde la Jefatura del Estado Mayor del Aire. Algo curioso si tenemos en cuenta que en España existe una separación inequívoca y dictada constitucionalmente, de separación de poderes...en teoría.
El
autor en su visita al Cuartel General del Ejército del Aire
ANEXO DOCUMENTAL
LA OPINIÓN OFICIAL DEL GOBIERNO ESPAÑOL RESPECTO A LOS OVNIs

Respuesta
Oficial del Ejército del Aire respecto a los OVNIs

Respuesta Oficial del Ministerio de Defensa Español respecto a los OVNIs

Documentos
todavía sin desclasificar, obtenidos directamente de los archivos del EVA 5
SOBRE ESTE ASUNTO EN http://www.elsotanosellado.com/ .Busquen en los programas de radio el titulado EXPEDIENTE EVA 5 (Programa XI-2 (17.03.08))
(Imagen de la Web http://www.elsotanosellado.com/)
[1][1]Declaraciones efectuadas en el
programa televisivo Cuarto Milenio, de la cadena Cuatro.
[1][2]El avión del vuelo JK-297circulaba
a 15.000 pies. Pueden leer el caso completo en diferentes publicaciones al
respecto, recordarles que recibía interferencias en el canal de socorro de
121,5 MHz. Pude confirmar la existencia de ecos por el EVA5
[1][3]Declaración en el programa
“El otro lado de la realidad” de Telemadrid, dirigido por el investigador
Javier Sierra
[1][4]No quiero aparentarlo como un
asunto detectivesco, pero omito todo dato de cómo, cuando y quien. De todos
modos desconozco si en el momento de publicar esta obra se ha desclasificado
dicho informe.
[1][5]El autor pudo recabar otro
avistamiento OVNI con forma de cigarro habano metálico, sobrevolando, en la década
de los ochenta la ciudad de Alicante
[1][6]Curiosamente la misma banda
donde el vuelo JK-297, del célebre caso Manises, recibía las interferencias
provocadas por el OVNI que los mantuvo en jaque
[1][7]frecuencias
de 121,5 MHz y 243 MHz para usos exclusivos de emergencias y localización
deblanco. BOE núm.287
Viernes 1 diciembre 2006. En 2009 se desactivarán y pasarán a estar en la
frecuencia de banda de 406 MHz
SERVICIO
DE INVESTIGACIÓN DE FENÓMENOS AÉREOS ANÓMALOS, SEPRA, DEPENDIENTE DEL
CENTRONACIONAL DE ESTUDIOS ESPACIALES, CNES, DEPENDIENTE DEL GOBIERNO FRANCES
(dibujos y escritos originales de la Web del SEPRA/GEPAN

22
mars 1966 - Hillsdale,Michigan
OVNI observé pendant la vague du Michigan. Une lumière jaune émanaitde la
bande centrale. Les autres lumières étaient : rouge, blanche et
verte,respectivement.

19
mars 1966 Big Rapids,Michigan 5 h 20 (matin)
L'OVNI était entoure d'une brume bleuâtre et blanche.Les lumières au-dessous
se sont allumées une par une. Un objet très semblable aété vu à 70 km de là
au Grands Rapides le 17 mars.

14
octobre 1966 - Au nord deNewton, Illinois, 18 h 45
L'OVNI était jaune-rouge, une ligne bleue autour dumilieu, des lumières rouges
juste autour du bord. L'objet éclairait le sol etaffectait la télévision. Il
y avait d'autres caractéristiques typiques
EJEMPLO
DE OVNI EN FORMA DE “BALÓN DE RUGBY” APARECIDO EN EL PROYECTO BLUE BOOK
(imagen original del mencionado libro)
Más
información en el libro de autor "Últimas Investigaciones OVNI",
editorial ECU 
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